La afición a los coches clásicos, una pasión

Desde bien pequeño he dorado los coches, en especial los clásicos, pero en mi caso particular he optado por coches desde la década de los 80 y 90. Los Mercedes siempre me han gustado y opté por la clase E, de la que tengo un modelo de cada generación.

Lo coches, salvo alguna excepción, siempre los traigo de Alemania. Las razones son que en el centro y norte de Europa hay mayor número de coches que están en buen estado por el gran cuidado que tienen sus dueños sobre ellos.

La única pega en algunos vehículos y que es algo que hay que mirar siempre, es que no tengan corrosión. En las carreteras y autopistas alemanas echan mucha sal para combatir la pérdida de adherencia que provoca la nieve, algo que afecta mucho a los bajos cuando no se cuida el coche, por lo que hay que tener especial cuidado con el tema.

A la hora de transportar el coche, hay que buscar una empresa que sea verdaderamente sea profesional y se acostumbre a trabajar con este tipo de pedidos. Una de ellas que destaca por tener inmejorables opiniones sobre tu labor es Transportes Transthalia, pues tratan el vehículo como si fuera suyo, algo que es de agradecer y cumplen rigurosamente con los plazos establecidos. En el transporte de coches clásicos de colección o antiguos, hay que saber entender que el valor, más allá de lo económico, también lo es sentimental.

¿Cómo llevan este transporte de coches clásicos?

  • Seguridad: en la recogida, traslado y entrega, se encargan de proteger el vehículo con medidas de seguridad bastante rigurosas para que pueda conservarse en condiciones óptimas. Tiene, además, un seguro que se encarga de respaldar cualquier clase de desperfecto o incidencia que pueda ocurrir.
  • Transporte de calidad y rápido: traslado de puerta a puerta que debe ser con la garantía de que lo va a recibir tal y como lo tienes. Estas empresas lo que hacen es hacer un parte, en el cual se indica el estado del coche y que cuando llegue al destino, el chofer, junto a quien lo recibe, se encarga de revisar nuevamente el vehículo para que se pueda comprobar que el interior y el exterior está intacto.
  • Documentación en regla: hay que ser cuidadosos con esto y lo mejor es dejar en manos de verdaderos profesionales los trámites legales y demás documentación necesaria para el vehículo en cuestión.
  • Flota de vehículos propia: no se usan intermediarios, pues así tienes la confianza de saber quién va a realizar el traslado completo.

¿Qué personas pueden solicitar esta clase de servicios?

  • Particulares que amen el mundo del motor y tengas coches clásicos que necesiten un trato realmente especial y de gran exclusividad.
  • Aficionados que necesiten acudir a celebraciones del motor o encuentros de aficionados.
  • Empresas de alquiler de coches para celebraciones, algo que cada vez se utiliza más.

Hay casos en los que puedes comprar o simplemente tener un coche clásico que no arranque porque no tenga batería o alguna clase de problema mecánico. Antes de que hagas el traslado, tiene gran importancia saber si el coche se mueve por sus propios medios o es complicado que arranque. Según sea el caso, la empresa responsable realiza un papel determinado.

Confianza en los profesionales, ellos son los que mejores soluciones pueden dar a tus necesidades

Como puedes ver, el amor por un coche clásico implica la necesidad de contar una serie de profesionales para que puedan traértelo a tu país o simplemente desplazarlo a otro lugar en caso de que sea necesario. Este tipo de vehículos en numerosas ocasiones, necesitan una serie de cuidados en los que queda claro la necesidad de ser tratado por verdaderos profesionales en el tema.

Esperamos que después de este artículo sepas algo más sobre las empresas de traslado de vehículos. Ser amante de los coches clásicos tiene multitud de cosas buenas, pero cuando no se cuentan con profesionales buenos y diligentes, puede llegar a convertiré en una pesadilla. Lo mejor siempre es rodearse de gente conocedora del ramo y que tengan una buena reputación basada en su trabajo. Esta es la mejor forma de no equivocarse o encontrarse con sorpresas desagradables.