Zapatos para niños

Desde que los más pequeños de la casa comienzan a andar solos, el calzado pasa a ser un elemento de gran importancia que tiene gran influencia a la hora de desarrollarse físicamente. Lo cierto es que actualmente hay una variedad enorme, los tenemos de múltiples colores, con flores, dibujos de sus héroes favoritos, etc. Cuando los niños tienen unos zapatos que pasan a ser sus favoritos, lo cierto es que no quieren quitárselos.

Lo mejor sería que los niños pudiesen deambular sin problemas descalzos, pero como eso no es posible, los zapatos infantiles dan la protección y seguridad que necesitan, evitando que los niños puedan hacerse daño. Vamos a intentar mostrarte cómo deben ser estos zapatos y qué errores tienes que intentar evitar a la hora de comprar un par de zapatos para tu hijo. Recuerda que son importantes.

Sea para ocio o para el día a día, uno buenos zapatos siempre son necesarios. Yo en mi caso di con la página de andandito.com y compré tres pares. Al final, la comodidad de poder comprarlos desde tu casa, sabiendo las tallas, hace que puedas contar con buen calzado al mejor precio. Las compras online, no es de extrañar que cada año aumente, buen servicio y te ahorras un buen pico.

¿Cómo deben ser los zapatos para niño?

Lo mejor es que sean de piel o tela, pues favorecen la transpiración del pie del pequeño. La suela tiene que ser ligera, de gran flexibilidad y a ser posible antideslizante, lo que evitará caídas innecesarias a tu hijo.

El calzado lo mejor es que tenga un poco de tacón para así hacer más fácil el juego de la propia articulación. Hay que tener en cuenta que la planta del zapato debe ser ancha, de forma redonda o cuadrada. Nunca compres para un niño zapatos que terminen en punta u opriman su empeine. La sujeción debe ser bastante firme en el empeine, donde tendrá que tener hebillas, velcro o cordones. Siempre busca que el calzado no tenga mucho escote, así no se le saldrá el zapato fácilmente.

Algunos errores que se suelen cometer

Muchas veces los elegimos demasiado grandes. Comprar zapatos de un número mayor al que realmente necesita el niño para que así le duren más tiempo no es buen negocio. Al final el pequeño tiene complicado caminar con un zapato donde le baile el pie o que se le está saliendo de manera constante. Todo ello hace que tenga que adoptar posturas que realmente, a la larga, son perjudiciales y pueden provocarle caídas.

Suelen ponerles botas para que el tobillo les quede sujeto. Si el calzado no hace posible que se mueve libremente el tobillo, su desarrollo se perjudica. Recuerda que las botitas solo deben usarse para protegerles del frío o de las lluvias.

En otras ocasiones se abusa de las deportivas. Lo mejor es que los niños las usen con moderación, pues buena parte de ellas están fabricadas en plástico, algo que hace que haya una sudoración excesiva, que les provocan luego irritaciones en los pies o en los hongos. Lo mejor es elegirlas de piel o lona, que tienen una mayor transpirabilidad y al menos evitarás que las lleven mucho tiempo.

En no pocas casas, se suelen heredar los zapatos de sus hermanos mayores u otros niños de la familia. A pesar de ello, no es una práctica demasiado recomendable, pues los pies suelen ser anatómicamente diferentes y cada niño suele tener una forma distinta y particular a la hora de caminar.

Si se ponen unos zapatos usados, al final lo que hacen es llevar unos zapatos que llevan la huella del anterior dueño, pudiendo tener deformidades o vicios, por lo que es posible que cuando caminen le rocen o no le parezcan cómodos. Esto hace que recomendemos encarecidamente optar por zapatos nuevos y que sean de buena calidad.

Esperamos que después de estos consejos, tengas ya claro que compras calzado para los más pequeños no es algo que debamos dejar a libre albedrío. Lo más importante es ser consciente de la importancia de comprar un calzado que realmente vaya a utilizar y que sea resistente y cómodo. Más vale comprar un buen producto una vez y que le dure que no comprar 2 pared baratos ¿no?. ¡Suerte con las compras!

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