Una forma diferente de vivir tus vacaciones de verano

Una forma diferente de vivir tus vacaciones de verano

Estamos en verano, la mejor época del año para viajar y conocer lugares muy diferentes tanto de nuestra geografía como de la de muchos países. Queremos hacer algo diferente y no permanecer en el mismo sitio en el que solemos estar durante los meses de otoño, invierno y primavera, y para ello planificamos nuestras vacaciones con antelación.

Lo más común es hacer lo que hace la mayoría de la gente: escoge una ciudad, observa su oferta de hoteles y se queda con uno. Reserva y punto final. Sin embargo, existen otras formas de hacer turismo, formas de viajar que no son para nada desdeñables y que nos permiten enfocar nuestros viajes y destinos de una manera diferente.

Desde hace algún tiempo tanto a mi familia como a mí mismo nos gusta el practicar esas formas de turismo. Nos hemos cansado de estar mirando hoteles cada vez que queremos salir de nuestra ciudad y hemos optado por algo que nos otorga algo más de independencia: una caravana.

En un principio no estábamos del todo seguros de nuestra elección. Teníamos claro que estábamos cansados de la rutina de los hoteles, pero no sabíamos cómo se nos daría esta nueva forma turística. Cuando realmente lo tuvimos decidido, faltaba lo más importante: comprar o alquilar una caravana en la que cupiéramos los cuatro miembros de la familia.

A tal efecto, comenzamos a informarnos y a preguntar a nuestros conocidos acerca de dónde nos podríamos hacer con uno de esos vehículos. Esto ocurrió en el mes de febrero, por lo que teníamos tiempo de sobra para conseguir lo que buscábamos antes de que en el mes de julio empezaran nuestras vacaciones. En marzo, un compañero de la oficina me habló de www.caravanas-cruz.es, el portal web de una empresa dedicada a la venta o alquiler de caravanas en la provincia de Alicante. Miré ahí y observé que los precios de alquiler se ajustaban a lo que pensábamos gastarnos para las vacaciones, y que probablemente era menos de lo que nos gastaríamos en cualquier hotel de una gran ciudad. Por tanto, decidimos alquilar una de esas caravanas.

El mes de julio llegó y también lo hicieron nuestras vacaciones. Era la hora de ver si habíamos acertado o no con nuestra elección y con ese cambio en nuestra manera de viajar. Y la verdad es que lo hicimos, y de pleno. La caravana ofrecía un espacio de confort suficiente para nosotros cuatro y se conducía con facilidad, sin ningún tipo de problemas. Durante lo que ha durado nuestro tiempo de asueto, hemos podido visitar Barcelona, Girona y Zaragoza con ella y sin necesidad de mirar y escoger un hotel por cada una de las tres ciudades.

Un sector en aumento

El poseer una caravana (o autocaravana, que es más fácil de conducir) es algo que se está poniendo de moda en los últimos tiempos en Europa. El Viejo Continente tiene un total de millón y medio de autocaravanas matriculadas y casi cuatro millones de caravanas. Suecia es el país más importante en este sector, ya que dentro de sus fronteras se concentran unas 75.000 autocaravanas y 280.000 caravanas.

El país escandinavo es, además, el que sigue creciendo a un ritmo mayor, ya que registra los mejores datos en cuanto a la matriculación de nuevas caravanas y autocaravanas. Las segundas incluso superan a las primeras en este registro, con 4.000 nuevas unidades por 3.600 caravanas, lo que implica un aumento del 13% en cuanto a nuevas matriculaciones. El año pasado esta industria produjo un total de 35’5 millones de euros.