El tiempo libre, un aspecto vital y escaso en nuestras vidas

¿Cómo es la vida en España? ¿Es satisfactoria para la gente que puebla este país? ¿Somos felices los españoles? Estas son solo algunas de las preguntas que se pueden hacer cada vez que analizamos el modo de vida de la gente de este país. Y resolverlas es todo un reto, puesto que para nadie la vida en España es igual. Existe tal cantidad de factores que explican la felicidad o infelicidad de nuestros compatriotas con el modo de vida de esta tierra que por eso es tan difícil conseguir enlazar patrones comunes.

Uno de esos factores, quizá el más importante de todos, es el que tiene que ver con el tiempo libre. España es un país que se ha ido caracterizando, con el paso de los años, por el alto grado de ocupaciones del que dispone su gente. En efecto, los españoles pasan una gran cantidad de tiempo fuera de sus casas como consecuencia del trabajo y esto hace que sea muy difícil conciliar la vida laboral con la personal y que se encuentren momentos para dedicar a nuestro hogar.

Un artículo publicado en la agencia de noticias Europa Press informaba de todo aquello que está relacionado con la cantidad de tiempo libre que tenemos los españoles a lo largo de un día. El artículo indica que esa cifra ha aumentado desde 2008, un dato que hay que coger con pinzas puesto que se debe que a ahora hay dos millones de personas más en el paro. Pero, a la hora de preguntar si el número de horas libres es suficiente, lo cierto es que la respuesta varía en función de quién responda.

El portal web Libre Mercado también publicó un artículo en referencia a esta materia, pero en su caso lo hizo de una manera mucho más crítica con los ciudadanos españoles. El artículo informa de que el español medio usa mucha parte de su tiempo libre en dormir y comer, pero que apenas hay tiempo para otras cosas, como lo puede ser estudiar, sin ir más lejos. La verdad es que todos conocemos a alguien que sigue a rajatabla aquello que indica este artículo y que encima se queja. Y es que el aprovechamiento del tiempo es fundamental.

La escasez de tiempo libre se ha convertido en algo habitual a día de hoy y ese es el motivo por el cual muchas personas sufren varios tipos de trastornos. La verdad es que es muy complicado tener que lidiar con unos días en los que hay que dedicar todo nuestro tiempo al trabajo y a demás quehaceres. Los profesionales de Terapia Psi han puesto de manifiesto que esa escasez de tiempo libre es, de hecho, una de las cuestiones que más peligrosas son para nuestra vida.

Una necesidad propia del ser humano

Hay que tener una opinión y una manera de actuar clara en lo que al tiempo libre se refiere. Hay gente que prefiere dedicar prácticamente todo su tiempo libre a trabajar y ganar con ello una cantidad muy buena de dinero a ganar una cantidad más reducida pero teniendo más tiempo para sí misma o para los suyos. ¿Cuáles son vuestras elecciones al respecto? Desde luego, el aspecto económico hace que muchas veces este tipo de elecciones no se tomen con la tranquilidad que deberían. Y es que el dinero no lo es todo.

Aunque cuando somos jóvenes somos bastante capaces de aguantar una situación como esa, lo cierto es que a medida que van pasando los años la cosa se pone cada vez más seria y cada vez más difícil. No cabe duda de que hay que saber tomar decisiones al respecto y que, a causa de no saber hacerlo, cada día es más grande el número de gente que se expone a padecer cualquier tipo de problema psíquico e incluso físico a causa de las largas jornadas de trabajo a las que tiene que acostumbrar a su cuerpo.

Según la profesional Maribel Paz, acudir a un psicólogo es una de las mejores maneras para combatir este asunto y empezar a ver nuestra vida de otra manera. La verdad es que no tiene precio tener una vida en la que tengamos el suficiente tiempo libre como para ser feliz. En la felicidad tiene un alto grado de importancia la cantidad de tiempo del que dispongamos para nosotros mismos y ser capaces de organizarnos de tal modo que podamos conseguirlo es la mejor manera de alcanzar esa felicidad. De lo contrario, estaremos condenados a perseguirla… puesto que de primeras no será nuestra.