Viajar con mascotas, un fenómeno cada día más habitual

Todos y todas nos frotamos las manos a medida que se acerca algún momento el que enganchamos varios días sin ir al trabajo, ya sea por un puente, un fin de semana o por vacaciones. Es evidente que estos son los momentos preferidos en el año para muchas personas que desean descansar, cargar las pilas y disfrutar de su familia, de sus amigos y de todas esas cosas que consideran su hobby. Este tipo de acciones, más allá de suponer una manera de aprovechar nuestro tiempo libre, son un factor diferencial a la hora de determinar nuestra felicidad. Y es que es más importante disfrutar de ese tiempo libre que disponer de todo el oro del mundo.
Viajar con mascotas, un fenómeno cada día más habitual

Relájate y ponte guapa

La mejor forma de estar guapa es estando relajada. Hay muchos estudios que señalan que el estrés es el culpable de sentirnos mal con nuestro cuerpo. Ocho de cada diez españoles confiesan padecer este mal que origina graves trastornos, de cáncer a depresión. Pero no todo son malas noticias: hay estrategias eficaces para combatir las crisis de estrés. Y una de ellas es sentirse guapa por fuera. Porque está demostrado que si te sientes guapa por fuera, también lo haces por dentro.

El submarinismo, un deporte desconocido con muchos seguidores

Para  los amantes del mundo marino el submarinismo es un deporte, no exento de riesgos, que viene a colmar los anelos de aquellos que no pueden dejar de vivir por y para el mar, sumergirse en él y deleitarse con su belleza. Aquellos que se apasionan por el snorkel y el submarinismo eligen como su fuente de ocio este deporte que tantos adeptos acumula a lo largo de todo el planeta, de tal forma que su tiempo libre, ya sea en forma de fines de semana o de vacaciones más extensas, lo invierten en forma de salidas rápidas hasta incluso largos y elaborados viajes con destinos vacacionales centrados en el submarinismo.

OTROS ARTÍCULOS

El fútbol como deporte que fomenta el turismo

Uno nunca recuerda el primer momento en el que empezó a jugar al fútbol, ya que desde que somos muy pequeños empezamos a darle patadas a la pelota, y eso (en mi opinión) cuenta como empezar a jugar al fútbol. Pero lo que uno no olvida es el primer partido que vio en directo, en mi caso fue con mi padre viendo al Hércules Club de Fútbol, y recuerdo la emoción de vivir la atmósfera deportiva, la celebración de los goles y sin duda la cara de mi padre sonriendo.