Esquiar, un deporte caro pero posible

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Como amante del esquí siempre he tenido un sueño y sé que es compartido por los apasionados de este deporte que hemos nacido en Europa porque he hablado con muchos, y es poder cruzar el charco para probar las pistas estadounidenses más famosas. Hace un año descubrí una empresa que te organizaba el viaje entero para que no tuvieras que preocuparte por nada pero como eso cuesta un dinero me he tirado todo el año guardando hasta el último céntimo y este próximo febrero me voy con esa agencia a esquiar en Estados Unidos.

Aún no me lo puedo creer, pero ayer contraté todo y pagué la señal. La empresa de la que os habló es Ski Rocosas y es de lo mejor que he encontrado por Internet porque te organizan todo, hasta la documentación que necesitas, y el precio de los servicios que ofrecen no es elevado para anda así que merece la pena.

Yo voy a ir a Aspen, y no me lo puedo creer. ¿No habéis oído hablar de esa ciudad y de sus pistas de esquí en películas americanas? Hay un montón de películas en las que la nombra, muchas de ellas en películas navideñas donde la familia se va a pasar la nochevieja a algún hotel de Aspen y a esquiar. Aspen es una ciudad ubicada en el condado de Pitkin, que aunque suene a chiste no lo es, y se encuentra en Colorado. Sólo tiene 6.658 habitante, lo que ocurre es que su población se triplica con los turistas.

He leído que, de media, en febrero hay una temperatura de entre 3 y -12 grados, lo cual para esquiar está muy bien ¿no?

He ahorrado mucho y mi novio aún no lo sabe pero me voy con él porque he ahorrado para los dos. El pobre no esquía muy bien la verdad porque se inició en esto cuando me conoció a mí y de eso hace sólo tres años y habrá esquiado tres veces en total, una por año más o menos, y claro… eso es muy poco. Yo llevo haciéndolo desde los 12 años, cuando hicimos un viaje con el colegio a esquiar a Andorra y volví encantada por lo que me pasaba todo el año ahorrando el dinero que conseguía para pagarme, por lo menos, la mitad de un campamento de esquí en Granada (Sierra Nevada) en las vacaciones de Navidad.

Siempre he sido consciente de que es un deporte caro y un hobby difícil de mantener para una familia media así que siempre he ahorrado para poder permitirme el lujo de esquiar. A partir de los 13 años pedía que todo el mundo me regalara dinero en cumpleaños y navidad y con eso ya sacaba unos 300 euros y luego hacía trabajitos tontos por los que me daban 5 euros y los iba ahorrando. A veces mi madre me daba 5 euros por ayudarle a limpiar toda la cocina a fondo. No tenía por qué, ahora lo sé, pero lo hacía porque quería y aprendí a valorar el dinero con todo esto así que no me vino nada mal.  Otras veces me daba mi padre esos 5 euros por irme con él a lavar el coche y yo le aspiraba todo por dentro, le limpiaba los cristales, limpiaba la guantera, etc. Y con tonterías así, cuando llegaba el momento crucial de romper la hucha, ahorraba, casi siempre, alrededor de los  360 euros. Un año saqué 500 pero porque vino una tía mía de Bilbao que me soltó 100 euros para que me comprara algo y yo lo guardé todo en la hucha.

Luego mis padres se ponían en contacto con el campamento de sierra nevada y reservaban mi plaza para unos cinco días que solían ser los que van entre el día siguiente a navidad y el día antes de nochevieja.

También me encanta viajar a otros lugares aunque no haya nieve, ya lo sabéis, pero el esquí es mi perdición.

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