La cerámica, una práctica artística que gana adeptos.

Cerámica

Cada vez encontramos más talleres y cursos para iniciarse en la modulación de la cerámica, la alfarería y la arcilla. Símbolo de que esta es una modalidad artística demandada. Además de los beneficios mentales y físicos que nos reporta el arte, en la cerámica hallamos una utilidad práctica que no encontramos en otras manifestaciones.

Silvia es una enfermera que llevaba tiempo buscando un hobby artístico que le ayudara a desconectar. Había probado la pintura creativa, el dibujo y pintar mandalas. Un día decidió ponerse a modular arcilla. Quería vincularla a otra afición que llevaba tiempo rondándole en la cabeza, la jardinería. Quería llenar su casa de plantas de interior y poner alguna maceta en la terraza. De manera autodidacta, empezó haciendo macetas y platos para las plantas. Poco a poco fue probando otros objetos: un salero, tazas cuadradas para tomar café, un bonito dispensador para el papel higiénico en el baño. Encontró en sus obras de cerámica una utilidad que nunca había visto en ninguna otra de sus expresiones artísticas. Poco a poco, con sus obras, fue personalizando su hogar.

Algo parecido le sucedió a Eva, una cocinera que regenta un restaurante que bebe de la cocina tradicional, pero a la que da un toque moderno, de cocina de autor. Se inscribió en un taller de cerámica y se propuso renovar la vajilla del restaurante. De manera paulatina fue haciéndose con un menaje bastante considerable. Cuando vas a comer al restaurante, los entrantes y algunos segundos te los sirven en platos que ella misma ha elaborado. La vajilla forma parte de ese toque personal que ha querido dar a su negocio.

Se propuso ofrecer a los comensales la opción de adquirir piezas de la vajilla. No podemos decir que sea una fuente consistente de ingresos, pero algún que otro plato ha vendido. Algo que le llena de satisfacción.

Un arte con carácter práctico.     

Es precisamente esa utilidad que le damos a las creaciones de cerámica, una de las características distintivas de la arcilla. Algo que la diferencia de otras expresiones como la pintura o la escultura. Y es que ese objeto en el que el artista ha volcado toda su creatividad, tiene una utilidad en el día a día.

La cerámica es una de las primeras prácticas productivas y artísticas realizadas por el hombre. Encontramos objetos cerámicos en yacimientos arqueológicos de enterramientos producidos en la prehistoria. Reflejo de que estos objetos serían útiles más allá de la vida terrenal. Servían para honrar a los difuntos o para facilitarles su tránsito al más allá.

Con la cerámica podemos fabricar tazas, cuencos, platos, fuentes, morteros, cazuelas… Recipientes que nos ayudan a consumir, guardar o cocinar los alimentos.

Podemos fabricar objetos decorativos como quemadores de incienso o ceniceros, que a su vez tienen una utilidad práctica.

Los mejores recipientes para plantar plantas son las macetas de barro. Que consiguen mantener la humedad de la tierra y expulsar el exceso de agua, ayudando a que nuestras plantas crezcan bellas y sanas.

Son muchos los objetos prácticos que podemos fabricar con arcilla sin que pierdan para nada su valor artístico y estético. Una creatividad que podemos volcar en ellos mediante la forma que le demos y, sobre todo, en la decoración. La cerámica es un arte que abarca diferentes fases y en cada una de ellas podemos imprimir nuestro toque personal.

Beneficios para la mente y para el cuerpo.

Además de encontrar una utilidad práctica a nuestras creaciones, la cerámica es beneficiosa para nosotros en múltiples aspectos. Estos son algunos de ellos:

  1. Reduce el estrés y la ansiedad. Trabajar con arcilla tiene un efecto profundamente relajante. El contacto directo de las manos con el barro, los movimientos repetitivos y la concentración en el proceso creativo ayudan a desconectar de las preocupaciones diarias, reduciendo los niveles de estrés y favoreciendo un estado de calma mental.
  2. Mejora la motricidad fina y la coordinación. La cerámica exige movimientos precisos de manos y dedos, lo que contribuye a fortalecer la motricidad fina y la coordinación ojo-mano. Este beneficio es especialmente interesante tanto en niños como en adultos y personas mayores, ya que ayuda a mantener la destreza manual y la agilidad.
  3. Estimula la concentración y la atención plena. Modelar arcilla requiere estar presente en el momento, observando formas, texturas y presiones. Esta atención sostenida favorece la práctica de la atención plena (mindfulness), mejorando la capacidad de concentración y reduciendo la dispersión mental.
  4. Expresión emocional y bienestar psicológico. La cerámica es una vía de expresión creativa que permite canalizar las emociones de forma no verbal. A través de las formas y el proceso creativo, muchas personas encuentran una manera de expresar sentimientos, liberar tensiones emocionales y mejorar su estado de ánimo.
  5. Refuerzo de la autoestima. Crear una pieza desde cero y ver el resultado final refuerza la confianza personal. El proceso fomenta la paciencia, la tolerancia al error y la satisfacción por el trabajo bien hecho, aspectos clave para una autoestima saludable.
  6. Beneficios sociales. Practicar cerámica en talleres o grupos favorece la interacción social, el intercambio de ideas y la creación de vínculos. Este componente social contribuye al bienestar emocional y ayuda a combatir el aislamiento.

Los materiales.

Un punto importante a la hora de practicar cerámica, como cualquier disciplina artística, es contar con los materiales y herramientas adecuadas. La escuela de cerámica Consell, 81 opina que se puede practicar cerámica en casa sin problemas. Ahora bien, necesitas los materiales oportunos.

Uno de ellos, el básico, es el barro, la arcilla. Este es un material fácil de encontrar. Debes saber que no todos los paquetes de arcilla son igual de efectivos para modelar. La arcilla blanca es una de las más valoradas por los aficionados. Por su pureza, por su versatilidad y porque permite practicar diferentes técnicas con ella como el modelado manual, el torno o la cocción en horno.

Para trabajar la arcilla necesitas diferentes herramientas. Una de ellas es el rodillo. Con el que puedes aplastar y modelar la arcilla. Creando láminas uniformes que son más fáciles de manipular. Tener a mano una rascadora, espátulas, una esponja (para ir humedeciendo el barro) y un alambre, para cortar, son herramientas que te pueden resultar útiles.

Para decorar las piezas de arcilla y crear relieves y grabados, los buriles, que son herramientas manuales que se cogen como un pincel, son bastante efectivos. Para grabar determinadas formas existen plantillas y moldes que facilitan el trabajo.

Una máquina opcional es el tono. Bien sea accionado con el pie o mecánico, con él puedes fabricar piezas profesionales en un tiempo reducido.

Otra máquina interesante es el horno. Los hornos para cerámica son caros, pero con ellos las piezas se sacan antes y salen más fuertes. Una inversión a tener en cuenta cuando nuestra afición a la cerámica va creciendo.

No menos importantes son los barnices y pinturas para decorar nuestras piezas. Para pintar la cerámica, lo mejor es utilizar pintura acrílica. El barniz, que lo daremos al final sellará los poros y hará que el objeto sea más duradero.

Algunos de estos materiales son más fáciles de encontrar que otros. Silvia, de la que te ha hablado al principio, recomienda comprar todo lo que necesitemos en tiendas especializadas. Como Artespray, de la que ella misma me ha hablado, una tienda online experta en productos para bellas artes y manualidades y donde Silvia ha llegado a comprar arcilla blanca y buriles. Aparte del ingenio, la calidad de los materiales determina el resultado final.

La arte-terapia.  

Practicar el modelado de cerámica está relacionado con la arte-terapia. El uso de la práctica artística para mejorar la salud mental y emocional. La página web de Fundación Caser señala que si bien el término arte-terapia se comienza a acuñar a principios del siglo XX, mediante el empleo de terapias dirigidas a enfermos y soldados, en diferentes contextos, ya de antes se sabía que el arte era beneficioso para nuestra mente.

Una de las ventajas que tiene el arte es que se puede aplicar en personas de todas las edades y condiciones. Desde niños hasta adultos y personas mayores. En personas completamente sanas, y en enfermos o discapacitados.

Se sabe que el arte potencia la concentración, la atención a los detalles, la relajación mental en cuanto a que ponemos toda nuestra atención en lo que estamos haciendo en ese momento, lo que hace que nos desconectemos de las preocupaciones y de las ideas recurrentes, que rumian en nuestro cerebro.

Pero quizás, lo más interesante de todo, es que el arte, también el modelado de cerámica, nos ayuda a expresar nuestras emociones. Es un canal útil para manifestar sentimientos que no podemos, o no queremos, expresar de manera verbal.

Freud decía que el arte era un medio de comunicación del subconsciente. En algunas obras de arte se descubrían más verdades que en una consulta. Y además, tenían un poder sanador.

Por esta razón es bueno potenciar nuestro lado artístico, ya sea con la pintura, la música o, cómo no, la cerámica. Su práctica contribuirá a que nos sintamos mejor.

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