Un regalo muy especial

No hay mayor relax que no cocinar, o al menos eso es lo que pienso yo cuando llegan las vacaciones. Mi marido no es nada machista, trabaja como el que más en las tareas del hogar, pero cuando llegan las vacaciones intentamos limpiar a fondo un día a la semana. Ahora bien ¿qué hay de las comidas y cenas? Pues me tocan a mí, y entonces ya no me siento de vacaciones. Esta semana santa, mi marido, me ha hecho un regalazo porque ha contratado los servicios de lafrolita.es, un catering a domicilio, para que nos traigan comidas y cenas cada día. Increíble.

Supongo que lo que ha ocurrido es que ha pillado las múltiples indirectas que suelto cada año cuando cogemos vacaciones a la vez, normalmente en Semana Santa y Verano, que siempre empiezo con lo de: es que yo no estoy de vacaciones, porque dos horas antes de comer ya tengo que estar preparando las cosas y en la cena tres cuartos de lo mismo, y tampoco vamos a estar saliendo a comer o cenar por ahí todos los días.

La verdad es que esto no me lo esperaba para nada. Yo más bien soltaba esas puntillitas para ver si se animaba a cocinar él, aunque soy consciente de sus limitaciones. Él, si hay que limpiar, limpia, plancha, friega, va a comprar, lo que sea… pero una vez que le pedí que hiciera una tortilla de patatas (que más fácil no puede ser)n lo que me hizo fueron patatas revolcadas con huevo. De sabor no estaban mal pero la presentación fue un auténtico desastre, y desde entonces sólo se acerca a la cocina para hacer bocadillos o sacar aperitivo a la mesa.

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Recetas Fáciles

Obviamente, en cuanto me dijo lo que había contratado para Semana Santa, me dio una alegría enorme pero minutos después ya estaba pensando en que eso nos vale para una vez, como un capricho que me da, pero no para cada vacaciones que tengamos. Así que se lo dije y nos pusimos a buscar por Internet hasta que encontramos cocinasencilla.com, una web donde hay muchísimas recetas, todas sencillas de preparar, para que nos pongamos él y yo, mano a mano, y hagamos las comidas en media hora, juntos.

Además, así a lo mejor hasta aprende un poco y el año que viene me sorprende con una buena paella o algún plato sorpresa.

A veces pienso que soy muy sencilla de contentar porque realmente no nos vamos air de viaje, ni me ha regalado bonos de spa, ni masajes, sólo me ha regalado que me hagan la comida durante toda la semana… pero yo con eso soy feliz porque vamos a poder salir por la mañana y llegar a las dos a mesa puesta a comer, igual que por la noche. Y si algún día queremos salir por ahí y comer fuera La Frolita nos ofrece la posibilidad de avisar el día anterior para que anulen el pedido de ese servicio sin coste alguno, lo cual está muy bien por si acaso hacemos algo un día y comemos fuera. ¿no?